martes, 23 de octubre de 2007

La lección del día...

No sé si todos... pero creo que la mayoría sabe o al menos recuerda (o se entera en este preciso momento) las fallas que tiene mi memoria ram/rom... por esta razón quiero dejar asentado en este espacio las tres cosas que aprendí hoy:

1. Nunca pidas perdón por no saber una cosa...
2. No calles...
3. Se és cuando se está... o se está cuando se és... (¿el orden de los factores altera el resultado?)

Las dos últimas absolutamente debatibles... y por supuesto difíciles de poner en práctica...

He dicho (no lo quería olvidar)






11 comentarios:

Anónimo dijo...

De acuerdo con que la primera es incontestable.

La segunda podría ser: "No calles, excepto que sepas de antemano que el silencio es mejor que lo que tienes para decir." Puesto así, me parece difícilmente refutable. Lo difícil será, en todo caso, la evaluación previa por parte de cada uno de los prudentes.

Y la tercera: "No es posible ser sin estar; así como no se puede estar sin ser." Puesto así, tampoco le veo la posibilidad de debate a esta última. ¿Vos sí?...

P.S.: Bonitas medias (¿otra verdad incontestable?...)

Anónimo dijo...

Y además, en cuanto a la segunda de las cuestiones, de repente me hiciste recordar a Pablo Neruda, que escribió alguna vez aquello de "me gusta cuando callas porque estás como ausente".

...Déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.


¿Entonces?...

Entonces nada. Que callar o decir, todo depende del momento, de la circunstancia, de la compañía, de lo que tengamos para ofrecerle al otro, a ese otro que escucha.

(Pero nunca, Manu, que de eso era de lo que hablábamos entonces, calles sólo por vergüenza o ante la inquietud de lo que el otro pudiera llegar a pensar de vos.)

Anónimo dijo...

Como tu amiga personal tengo tantisimos ejemplos de aquellos momentos en que callamos para no herir a otros...

manulandia dijo...

Flor, lo sé.. muchas (pero no las suficientes en mi caso) fueron esas veces en que callamos...

Ya sabés, siempre me quedan estas preguntas en el aire:

Si el objetivo no es herir a nadie sino hacerle ver al otro un nuevo punto de vista, ¿por qué se actuaría mal al hablar?

¿En dónde está escrito cuándo corresponde hablar y cuándo callar?

Anónimo dijo...

Yo tengo la respuesta a tu última pregunta.

(Pero justo hoy me toca callar, de modo que no puedo decírtelo...)

manulandia dijo...

Vendedor de...

Cuando puedas hablar haceme la gauchada de contarme eso que decís saber...

Anónimo dijo...

Lo lamento, Manu. Pero me han dado indicación expresa de parar, detenerme, cortarla, cesar toda actividad perturbadora de la paz y el orden que debería reinar en la red de redes y mensajerías instantáneas. Y esa indicación incluye, lógicamente, el no poder revelar este tipo de secretos.

manulandia dijo...

Alta censura eh?

Cuando se termine la veda... estás invitado a revelar el secreto...
y por supuesto, si querés mandar un par de medias, serán bienvenidas!

Saludos!

Anónimo dijo...

1) nunca pidas perdon por nada, salvo que no hayas pensado en su momento las consecuencias, hoy es tarde para pensar en ayer, no hay que pedir perdon, sino hay que remediarlo, hay que aprender, progresar y mejorar, no pedir perdon.
2) calla solo cuando el silencio es salud.
3)tengo una inquietud en este tema, se es cuando se esta o se esta cuando se es, en verdad no se es por el valor que uno tiene o por el valor que le dan a uno?, cuando uno es o solo esta? esta claro que van de la mano, pero en que radica el cambio de ser o estar?

manulandia dijo...

1 y 2 ok...

3 tengo calor... y mis neuronas tienen están secas...

Por esta vez, dejo el planteo abierto...

Anónimo dijo...

No sé. Yo con eso de "nunca pidas perdón por nada", excúsenme, pero no estoy para nada de acuerdo. Me parece una postura soberbia, en todo caso. Ante una cagada (y todos las hacemos de tanto en tanto) es positivo y constructivo que uno reconozca el error ante el otro pidiendo ser perdonado. Creo que sí hay que pedir perdón, y que esto no obsta a que además intentemos remediarlo si se puede, aprender y mejorar.

Es un planteo muy diferente del "Nunca pidas perdón por no saber una cosa", máxima con lo cual sí estoy absolutamente de acuerdo, casi como si hubiese salido de mi propia boca.

La segunda, en cambio, me parece bien. Callar... No callar... Conviene medir las consecuencias antes, en cualquiera de ambos casos. (Aunque por lo general a mí me pasa que me equivoco, y tantas veces digo lo que no debería, y callo lo que se imponía decir, sin que haya reflexión que valga.)

3. Ser y estar son estados recíprocos: no se puede ser sin estar, salvo que hablemos de espíritus inmortales o intangibles, y no se puede estar sin ser. Pero son, al mismo tiempo, dimensiones diferentes. El ser es un genérico, mientras que el estar se acota a un tiempo y un lugar determinados. Uno puede ser bueno, por ejemplo, y sin embargo cometer una maldad en un momento determinado (con lo cual estará haciendo algo malo, a pesar de ser bueno). Del mismo modo, uno puede ser un imbécil, pero en determinado momento tener un rapto de lucidez; o viceversa. (Yo nunca supe en cuál de estas dos últimas categorías incluirme...)