jueves, 26 de junio de 2008

Ella no tiene quien le traiga flores...


Me gusta ese título... pero a decir verdad me entristece... yo quiero flores, no lo voy a negar... pero bueno... viste cómo es esto, dura la calle...

Insisto, me gusta el título y lo puse porque me gusta cómo suena, pero eso no significa que me guste su significado, insisto, me entristece... pero bueno, ponele onda...

Resulta que hoy buscando noséquécosa llegué a imágenes de besos, sí de besos.... sí ese acto de juntar tu boca con otra boca y hacer un poco de arte ahí... lo explico, viste? Porque últimamente veo que la gente se besa poco... mucha facha pero cero beso. Bueh... adónde quiero llegar? Ni idea...

Ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh....

Puedo contar que puedo estar una hora sin parar dando un beso... sí... sinparar... ojo! El que esté enfrente tiene que cumplir ciertos requisitos, claro (sino-mirá-que-fácil)... por ejemplo: me tiene que gustar (bastante), tiene que saber dar buenos besos o al menos ser creativo, tiene que ser flexible (por no decir open-mind) así tb le puedo enseñar mis besos, aliento agradable (no necesariamente mentol turbo, pero tampoco un tufo)... y creo que tener ganas de... no? De dar un beso, digo...

No sé por qué... pero me encantan los besos, pero más los abrazos... y más una flor silvestre acompañada de un beso.


ps: ah! pero perá... si pensás en mandarme alguna, que no sea rosa roja, por favor no... se me vienen a la mente una serie de connotaciones que más que atracción me generan rechazo. Igual, si la encontraste por ahí o fue lo único que conseguiste todo bien... la voy a aceptar igual...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola...

(Yo sé que no debería, pero)

Anónimo dijo...

...y por otra parte eso de pensar un beso como un arte...

Yo no sé. Digo, que me seduce la idea, profundamente, aunque al mismo tiempo me resulta difícil pensar que no le des otra connotación a un beso, precisamente vos, a un beso como el que describís, inevitablemente sugerente, arriesgo a decir tentador, porque la palabra es al fin y al cabo justa y precisa en este caso, una boca contra otra boca, la tibieza, la turgencia, el juego, la exploración, la demora, el descubrimiento...

Un beso puede ser muchas cosas. El amor fraternal, el beso de un niño, el beso de un amigo que con ese ligero toque te diferencia del resto de la gente a quien uno no se acercaría jamás a besar porque sí, el beso de una comunión que nos hermana, y también el beso que nos condena, como el de Judas o el de los mafiosos en las películas de Hollywood. El beso del perdón, el de la despedida, el del reencuentro. El beso de la pasión.

Un beso es también el aliento de uno alimentando el aliento del otro. Por eso es vital. De repente recuerdo el poema:

Nunca el verano
se había demorado así
en los labios
y en el agua.

¿Cómo podríamos morir
estando tan juntos
y desnudos
e inocentes?


Y no me imagino una desnudez de los cuerpos, sino de las almas. Porque uno está desnudo cuando besa, cuando abraza... Y es inocente, excepto cuando esos gestos son algo fingido. Pero claro, entonces ya no sería un arte, sino apenas una pantomima.

El beso como una forma de arte. Me seduce esa idea, sí. Pero dónde se han escondido entonces los artistas, cómo hacer para encontrar al menos uno, con dulzor generoso en los labios? pero... ¿ya es de día?... temo que debo dejar de escribir. es hora de despertar. un beso.

manulandia dijo...

:-
Antes que nada gracias por las flores, divinas! LLenas de colores y vida, lo más!

Muy lindo tu relato, deberías publicarlo en algún lado.

Cuidado!! hay mucha pantomimia dando vueltas... y pocos verdaderos artistas...

Saludos!