viernes, 10 de diciembre de 2010

Resulta que un día volví...

Para ser más precisos hace un año y (casi) dos semanas que no me enfrento con este espacio en blanco...
Misterio? NO... Silencio? Sí...
La canción que estoy escuchando en este momento me dice: piensa menos y vive más...



pero qué es vivir?? Si pienso en todo lo que hice en este año y centavos, me digo: he vivido... fue intenso, hubo muchas idas y vueltas... perdones, rencores nuevos, decepciones, miedos, algún te quiero (intenso) y un nunca más... 
Un día me regalaron este pasaje de Victor Frankl: "En vez de posibilidades yo cuento con las realidades de mi pasado, no solo la realidad del trabajo hecho y del amor dado, sino de los sufrimientos sufridos valientemente." Y esto no lo digo para hacer acá una descarga o análisis que aún no hice en el diván... sino para autorecordarme que alguna vez fui conciente de esto. 
Más adelante Frankl, dice "Yo diría que haber sido es la mejor forma de ser"... y creo que he sido o al menos intento serlo a cada momento. Decodificando mi ADN voy tratando de configurar mi "quién soy?"  pero, ya se sabe, hay muy pocas preguntas que tienen respuestas cerradas... de un tiempo a esta parte, aunque mal me pese, creo que la mayoría de las preguntas se responden con otra pregunta y así sucesivamente...
El haber sido, tiene que ver con las ganas que se tenga de ser... no? Y qué es ser? Seguir nuestro propio pálpito... ya no hablo de pensamiento ni alma.. hablo de pálpito, de ese latido que uno siente adentro y lo empuja a "cometer cualquier tipo de delito" que el amor o la circunstancia exija... 
Si hay una palabra que puede definir todo este tiempo es FULL... lleno, complejo, imparable, energético, vital... pasé como una topadora por sobre cualquier otro que se me interpusiera en el camino... corri una maratón enceguecedora, disputando con mis fantasmas el primer lugar de un podio inexistente...  al final nunca supe si gané o no... sólo sé que me he quedado sin energía y perdida... por un lado siento que estoy en el lugar que quería estar, pero por otro me siento mareada, perdida... no entiendo o no recuerdo muy bien en dónde quería estar y lo más importante: para qué quería llegar tan pronto hasta este lugar... 
La verdad, no lo sé... y en este momento, no tengo fuerzas ni valor para encontrarle una respuesta a ese dilema... 
Hace un rato, le escribí a un amigo:  sea cualquier cosa lo que uno se "enfoque a full", se pierden de vista otras cosas... entonces, cómo hacer? vivir con menos intensidad? existe el famoso "equilibrio"? cómo se logra? Yo sólo sé que de a ratos soy una "desequilibrada" aceptada socialmente (algunos me llaman: "loquita linda" ?¿), busco romper lo irrompible y cuando tengo que armar algo, no tengo el valor para sostenerlo en el tiempo... sólo un tiempo y luego, basta... las cosas toman formas que desconozco y me asusto... sí, como cuando uno es pequeño y le teme a ese desconocido que traspasa el zaguán de la entrada y saluda a tus padres con afecto... Todo esto venía a cuento de si existe o no un equilibrio cuando somos seres biológicamente desequilibrados... de qué equilibrio me hablan cuando el corazón late como un toro si estamos arriba de la ola... y ni te digo cuando estamos en la orilla (no me gustan los pozos)... ahí los latidos vienen con cuentagotas...
Ya habrás visto, el clima cambia rápidamente su rumbo... y el calentamiento globla está como loco... Buenos Aires pareciera acercarse cada vez más al ecuador, el clima tropical ya es cosa diaria... sol, lluvia, refresco y otra vez sol...
Sólo puedo decir, que esta vez, disfruté del camino y traté, en lo posible, de no dejar de ver mi entorno, de quererlo y protegerlo... mi red se fortaleció y de sólo saberlo, me pone feliz. 
Gracias por acompañarme... los extrañé bastante.

lunes, 30 de noviembre de 2009

soñando entredormida...

En un formulario completé:
» ¿Por qué queres asistir a TEDxBuenosAires?
Porque quiero ser algún día una oradora TED

Ambición?? naaaaaa

miércoles, 21 de octubre de 2009

ay



me da cosa, no sé qué tipo de cosa, volver a escribir
después de tanto tiempo, uno piensa, qué digo, qué explico
seguramente no haya que explicar nada... sólo ver ...
pero qué?
digo, qué me estresa si esto anda o no? a quién le tengo que rendir cuentas? al que alguna vez leyó esto? al que lo está leyendo ahora?
digo, qué tipo de compromiso asumo desde este espacio? pero antes: hay un compromiso?
seguramente no haya que ver nada... sólo re-encontrarse ...
pero cómo?
a partir de unas líneas en un blog? algo tan fugaz, impredecible, inabarcable, inmaterial (porque es eso, algo pero no material), en fin... todos los adjetivos de lo digital que vendrían a ser un espacio en donde yo me siento libre/espontánea/etc./etc. para expresarme?? abrir mi alma de par en par, creyendo poder tener una charla conmigo misma y resulta que parece que acá hay más de un mi misma...
seguramente no haya que pensar nada... sólo decir ...
pero qué?
que estoy cambiando al son de mi teclado y voy y vengo como la tecla del espacio y la tecla de borrar...
no quiero contar nada a nadie, porque cansa, sin embargo anhelo que alguien tenga ese poder de adivinar todo y resolverlo por mi
pero no existe eso, ni ahora ni nunca...
al fin y al cabo no nos queda más remedio que hacernos cargo de que ese adivino es uno mismo.

lunes, 4 de mayo de 2009


Hace un día o dos (no sé) tengo fiebre fuerte. No sé para qué lo cuento si no tiene nada que ver con lo que iba a decir... 
Recién entré al blog y ví que mis últimas entradas, la mayoría, eran canciones. ¿Mi vida es un canción? Seguro. La tuya también. Quizás detrás de ellas hay algo que se esconde, algo que se dice y no. Recién, fue un segundo que me dije: estoy en paz. Fue una sensación casi plena. Me olvidé del mundo y me sentí a ver cómo estaba y la sensación fue única y sólo de ese momento. Todo en menos de un segundo... hace muchos años, cuando era niña y buscaba respuestas (aún las sigo buscando, a pesar de saber que lo mejor es encontrar sin buscar) leí: "la felicidad es un momento: una buen vino, una buena charla..." y me acuerdo que entonces no me gustó esa respuesta. La sentí muy "mala onda" o muy escéptica. Hoy sí creo que la felicidad está en esos pequeños detalles. Pero no me pregunten por qué, en el fondo sigo teniendo esa vaga sensación de que la felicidad es algo duradero. El hombre desde que es hombre tiene una sensibilidad innata. Al igual que los animales, buscamos sobrevivir y cuidar al par que está al lado. Pero hoy no sé qué pasa... competencia desleal, desconfianza, envidia, egoísmo, individualismo, y tantas otras cosas más nos separan... A veces quisiera tener el poder de hacer correr por el mundo una lluvia sanadora que perdone, reconcile, neutralice tensiones... 
No sé con quien hablaba y decía: quizás las cosas, en el fondo, sean más simples y uno se encarga de hacerlas complicadas. Digo, ¿qué tanta vuelta a las vueltas de la vida? Mejor ocuparse en crecer, ser mejores personas y ayudar al resto a que lo sea. Alguien se preguntará qué es bueno para quién y yo digo: la envidia es envidia, el egoísmo es egoísmo y el perdón es el perdón... no sé si para estas cosas hay tantas vueltas... quizás me equivoque, no sé. 
Y bueno, todo esto venía a colación de que en el fondo sospecho de que la felicidad es algo duradero. Quizás dentro de 25 años me diga: loca, que ilusas eras... pero qué querés que te diga?, prefiero pensar eso, antes que creer que todo es una mierda y que esto es un camino de lamentos. Ojo! no te voy a negar que más de una vez dije: alguien quiere hacerse cargo de mi vida? Ya no quiero jugar más este juego. Pero bueno, todo pasa... y lo que queda es el aprendizaje y quizás eso mismo sea parte de la felicidad.  Sí, casi que segura. 

jueves, 19 de marzo de 2009

Carlos Varela dice...

Una palabra no dice nada
y al mismo tiempo lo esconde todo
igual que el viento que esconde el agua
como las flores que esconde el lodo.

Una mirada no dice nada
y al mismo tiempo lo dice todo
como la lluvia sobre tu cara
o el viejo mapa de algún tesoro.

Una verdad no dice nada
y al mismo tiempo lo esconde todo
como una hoguera que no se apaga
como una piedra que nace polvo.
(...)